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David Petraeus – Exjefe de la CIA, nuevo magnate de los medios de comunicación en Europa del Este. Investigación completa

29 avril 2018

Temps de lecture : 17 minutes
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David Petraeus – Exjefe de la CIA, nuevo magnate de los medios de comunicación en Europa del Este. Investigación completa

29 avril 2018

Temps de lecture : 17 minutes

Esta investigación se realizó en los Balcanes el último trimestre de 2017. Es una exclusiva del Observatoire du journalisme y ha sido financiada por nuestros lectores.

La carrera fulgurante de David Petraes, sucesivamente comandante jefe de las fuerzas internacionales en Irak y Afganistán, director de la CIA, dirigente del gigante financiero KKR y magnate de los medios de comunicación, encarna una nueva forma del poder militar–de seguridad–financiero–mediático.

Una car­rera que, sin embar­go, pare­ció cono­cer un abrup­to tér­mi­no cuan­do un escán­da­lo sex­u­al le obligó a Petraeus a dim­i­tir de la CIA en 2012. Adul­te­rio agrava­do por el hecho de que el gen­er­al de cua­tro estrel­las había men­ti­do durante la inves­ti­gación, y sobre todo había fil­tra­do secre­tos de Esta­do a su amante. Fue con­de­na­do a dos años de cár­cel con sobre­seimien­to de la pena y a una mul­ta de 100.000 dólares: una bagatela en com­para­ción con casos sim­i­lares, como el de Edward Snow­den, que divul­gó, según él, infor­ma­ciones mucho menos con­fi­den­ciales. Petreus sal­ió ade­lante del mal paso. Seis meses después del escán­da­lo fue con­trata­do por el mas­todón­ti­co fon­do de inver­siones Kohlberg, Kravis, Roberts & Como. L. P. (KKR) para diri­gir su Glob­al Insti­tute crea­do hacía poco.

Los Bárbaros de Wall Street

En los años 1979 y 1980, el KKR era el pio­nero del LBO, un “operación de com­pra por apalan­camien­to”, es decir, medi­ante endeu­damien­to masi­vo. El inven­tor de la idea, Jerome Kohlberg, que pron­to se inqui­etó por “la arrasado­ra cod­i­cia que impreg­na la vida mer­can­til”, aban­donó el fon­do que había crea­do y al que sólo le dejó la K al frente de sus siglas. Después de su par­ti­da, fue la segun­da K, Heny Kravis, quien hizo explotar los LBO, dán­dole a KKR el poco hala­gador nom­bre de “Bár­baros de Wall Street” (el best–seller y la pelícu­la Bar­bar­ians at the Gate están ded­i­ca­dos a su históri­co LBO sobre RJR Nabis­co). Sigu­ieron sien­do los campe­ones de este méto­do, pese a que el mis­mo con­duce a menudo a tro­cear o inclu­so a hac­er que­brar a las empre­sas adquiri­das, como sucedió con su otra LBO históri­ca: Ener­gy Future Hold­ings. El mis­mo méto­do es prac­ti­ca­do actual­mente por Patrick Drahi, quien ha con­stru­i­do su impe­rio mediáti­co sobre la base de una colos­al deuda.

A finales de 2016, Don­ald Trump pen­só en la posi­bil­i­dad de nom­brar a Petraeus jefe de la diplo­ma­cia esta­dounidense, pero el hom­bre se quedó en KKR en cal­i­dad de socio. Kravis y Petraes tam­bién son miem­bros del Coun­cil on For­eign Rela­tions y par­tic­i­pan reg­u­lar­mente en las reuniones del Club Bilde­berg. Kravis figu­ra en el puesto 38º de la lista de judíos más ricos estable­ci­da por el Jerusalem Post.

Empieza la invasión

Tan pron­to como pasó al mun­do de los nego­cios, el antiguo fun­cionario dio mues­tras de sus capaci­dades amplian­do la ya impre­sio­n­ante cartera de KKR. En 2013 el fon­do efec­tuó su primera inver­sión direc­ta en la región de Europa cen­tral y de Europa del Este al com­prar Unit­ed Group (SBB/Telemach) por una suma nun­ca divul­ga­da, pero que se con­sid­era supe­ri­or a los mil mil­lones de dólares. Unit­ed Group reunía a las prin­ci­pales oper­ado­ras del cable, del satélite y de Inter­net de la antigua Yugoslavia, con casi dos mil­lones de abonados:

SBB (Ser­bia Broad­band): la prin­ci­pal oper­ado­ra de cable y provee­do­ra de acce­so de Inter­net en Ser­bia, con 700.000 abonados;

Telemach: la prin­ci­pal oper­ado­ra de cable y provee­do­ra de acce­sos a Inter­net en Eslove­nia y en Bosnia–Herzegovina;

Total TV: la primera red de tele­visión por satélite de Ser­bia, pre­sente en los seis país de la antigua Yugoslavia;

NetTV­Plus: la prin­ci­pal provee­do­ra de ser­vi­cios de tele­co­mu­ni­cación en Internet;

Unit­ed Media: las cade­nas de tele­visión Sportk klub, Cin­e­ma­nia, Ultra, Mini ultra, Lov i ribolov;

CAS Media: la prin­ci­pal agen­cia de com­pra de espa­cios pub­lic­i­tar­ios para la tele­visión por cable y satélite.

El año sigu­iente, en 2014, KKR for­t­ale­ció su poder. A través de Unit­ed Group com­pró el gigante de la diver­sión “turbo–folk” Grand Pro­duc­tion, así como la par­tic­i­pación de con­trol de la oper­ado­ra de cable mon­tene­g­ri­na BBM. Se con­vir­tió en copro­pri­etario del primer per­iódi­co dig­i­tal de Ser­bia, Blic.rs., al adquirir el 49% de Ringi­er Dig­i­tal, S.A., la fil­ial dig­i­tal del grupo de pren­sa suizo. Final­mente, KKR lanzó su propia cade­na de tele­visión region­al, N1 TV, socio exclu­si­vo de CNN, con estu­dios en Bel­ra­do, Zagreb y Sara­je­vo. Medi­ante esta con­tro­ver­ti­da operación, Unit­ed Group se hizo tan­to con la dis­tribu­ción como con la pro­duc­ción de con­tenido. En 2015, el grupo creó otro prece­dente con la primera adquisi­ción de una red móvil —Tus­mo­bil Eslove­nia— por una oper­ado­ra de cable. En 2017 com­pró las activi­dades de Cen­tral Euro­pean Media Enter­pris­es (CME) en Croa­cia y Eslove­nia, entre las cuales figu­ra TV Nova, la cade­na más vista en Croa­cia, cuyo tele­di­ario noc­turno obtiene las prin­ci­pales audi­en­cias, así como POP TV, cuyo tele­di­ario de 24 horas es el prin­ci­pal pro­gra­ma infor­ma­ti­vo de Eslove­nia. Durante este tiem­po, Unit­ed Group sigu­ió amplian­do sus activi­dades en la tele­fonía fija y móvil, absorbi­en­do a sus com­peti­dores, entre los cuales fig­u­ran BHB Cable TV (Bosnia–Herzegovina), Más–kabl (Mon­tene­gro) e Ikom (Ser­bia).

¿Quién esconde a quién?

Los “bár­baros financieros” dirigi­dos por Petraeus han con­sti­tu­i­do un autén­ti­co impe­rio mediáti­co, pero lo han hecho muy disc­re­ta­mente, impi­di­en­do cualquier exa­m­en públi­co. Algu­nas raras inves­ti­ga­ciones, tardías y tim­o­ratas han acaba­do, sin embar­go, rev­e­lando algunos detalles.

En 2015, un informe sobre la estruc­tura de la propiedad y el con­trol de los medios de comu­ni­cación en Ser­bia, elab­o­ra­do por el Con­se­jo por la Lucha con­tra la Cor­rup­ción en Ser­bia, iden­ti­ficó la fal­ta de trans­paren­cia de la propiedad de los medios de comu­ni­cación como el prin­ci­pal prob­le­ma exis­tente. El año sigu­iente, la estruc­tura accionar­i­al de Unit­ed Group fue inves­ti­ga­da por el per­iódi­co esloveno Delo en coop­eración con Orga­nized Crime and Cor­rup­tion Reportin Project (OCCRP).. Su artícu­lo “En el lado oscuro de Telemach” per­mi­tió final­mente a la población de la región echar un vis­ta­zo tras los basti­dores de su prin­ci­pal fuente de infor­ma­ciones. Encon­traron todo un laber­in­to de fan­tas­males sociedades off­shore insta­l­adas en los paraí­sos fis­cales para camu­flar a sus autén­ti­cos propi­etar­ios y cir­cuitos financieros.

Una semirrevelación: el camuflaje es serbio

El gran obje­ti­vo de esta inves­ti­gación era el ser­bio Dra­gan Sola. En 2000 había crea­do KDS, una oper­ado­ra de cable local en Kragu­je­van (Ser­bia) y cuyas rien­das direc­ti­vas sigu­ió man­te­nien­do mien­tras su start–up local sub­ía ver­tig­i­nosa­mente, con­vir­tién­dose en SBB en 2002, en SBB/Telemach en 2012, y en Unit­ed Group en 2013. Nada de aque­l­lo era secre­to. El ver­dadero des­cubrim­ien­to de la inves­ti­gación fue que habría con­ser­va­do un 20% de las acciones, escon­di­das tras la sociedad Ger­rard Enter­pris­es que habría crea­do en 2001 en la Isla de Man.

Este “rey del cable”, reg­u­lar­mente “indisponible para los medios”, nue­vo mag­nate empre­sar­i­al en medio de un dev­as­ta­do paisaje económi­co, es un fla­mante nue­vo rico entre sus empo­bre­ci­dos com­pa­tri­o­tas, con sus jets pri­va­dos, su chalet en el Lago de Gine­bra y su ter­reno de golf que perteneció al rey de Yugoslavia (tam­bién el tren de vida de Petraeus ha dado de qué hablar has­ta en artícu­los del Huff­Post y del Wash­ing­ton Post). Ser­bio en una región donde las rival­i­dades regionales siem­pre son de actu­al­i­dad, ilu­sion­ista que abre tres sociedades off­shore al día y hace desa­pare­cer y luego rea­pare­cer mil­lones de euros como por ensalmo, todo ello sin pagar impuestos: son éstas sufi­cientes razones para que los peri­odis­tas de Delo y los que les sigu­ieron los pasos (Nation­al, Jutarn­ji list, Ekspres…) enfo­quen las luces sobre Solak. Había menos ries­go que si se les seguía el ras­tro a las piezas de caza mayor.

El papel de los embajadores de Estados Unidos

La inves­ti­gación de Delo que tenía por obje­ti­vo pon­er de man­i­fiesto los diver­sos ten­tácu­los de la estruc­tura de propiedad de Unit­ed Group, dejó clara una cosa: los propi­etar­ios se camu­fla­ban tras una serie de pan­tallas. Menos claro resulta­ba saber si Solak forma­ba parte de los propi­etar­ios o era una sim­ple pan­talla. Solak no oper­a­ba solo. Sus financieros del otro lado del Atlán­ti­co, entre los que fig­ura­ba KKR, eran socios may­ori­tar­ios en todas las opera­ciones. Son ellos quienes lo pusieron al frente de Unit­ed Group y velaron por su ver­tig­i­noso ascen­so des­de el comien­zo, como lo ates­tigua un telegra­ma de la emba­ja­da norteam­er­i­cano en Bel­gra­do rev­e­la­do por Wik­ileaks. Es de lamen­tar que no se haya toma­do en con­sid­eración dicha infor­ma­ción, pese a encon­trarse en Inter­net des­de el comienzo.

El telegra­ma de 2007 está ded­i­ca­do especí­fi­ca­mente a la situación de SBB, a par­tir de su mis­mo títu­lo: “Actuación de Ser­bia Broad­band en un ambi­ente hos­til”. Solak figu­ra como el prin­ci­pal inter­locu­tor de la emba­ja­da, has­ta el pun­to de que cabe plantearse diver­sas pre­gun­tas sobre la nat­u­raleza de su relación con la diplo­ma­cia norteam­er­i­cana. Quien fir­ma dicho doc­u­men­to, el emba­jador Michael Polt, trans­mite las inqui­etudes de Solak a Wash­ing­ton, adjun­tan­do su informe sobre los esfuer­zos norteam­er­i­canos —tan­to de diplomáti­cos como de inver­sores— a fin de solu­cionarlo. Su pre­tex­to: com­bat­ir el dominio del mer­ca­do ejer­ci­do por la oper­ado­ra públi­ca Telekom, que “uti­liza tác­ti­cas agre­si­vas e influ­en­cia políti­ca” para ase­gu­rar su posi­ción monopolís­ti­ca. Actual­mente se entiende que el emba­jador hacía exac­ta­mente aque­l­lo de lo que acus­a­ba a Telekom, pero a favor de SSB. El telegra­ma data del 1º de junio de 2007. El 27 de junio se anun­cia­ba la históri­ca fir­ma del primer LBO en Ser­bia: la com­pra de SBB por Mid Europa Partners.

El suce­sor de Polt, Cameron Munter, prosigu­ió su car­rera post­diplomáti­ca en Mid Europa como con­se­jero de SBB–Telemecha durante las nego­cia­ciones con Petraeus en 2013. El pre­de­ce­sor de Polt, el famoso William Mont­gomery, el primero que fue nom­bra­do después de la inter­ven­ción de la OTAN en 1999 y de la rev­olu­ción de col­ores del 5 de octubre de 2000, el cual ejer­cía su influ­en­cia a la man­era de un procón­sul impe­r­i­al, era socio com­er­cial de Brent Sadler. Este últi­mo, cor­re­spon­sal de la CNN en Bel­gra­do en la época de los bom­bardeos, es actual­mente pres­i­dente de la CNN en Europa del Este.

Enemigos convertidos en compañeros

El gabi­nete de aseso­ramien­to Mont­gomery Sadler Mat­ic & Asso­ciates (MSM & Asso­ciates) reunía a un trío increíble: el exem­ba­jador y el expe­ri­odista norteam­er­i­cano se hicieron com­pañeros de Goran Mar­ic, min­istro fed­er­al yugosla­vo de Infor­ma­ción en 1998 y 1999. Su homól­o­go ser­bio en el mis­mo peri­o­do era el actu­al pres­i­dente de Ser­bia Alek­san­da Vucic.

Inmedi­ata­mente antes de los bom­bardeos, Mat­ic crit­i­ca­ba a los medios de comu­ni­cación al ser­vi­cio de los amos extran­jeros: “la situación es muy clara: el propi­etario paga, el propi­etario pide la difusión de cier­tas infor­ma­ciones”. Cuan­do la OTAN atacó, fue él quien declaró a la CNN: “Esta­mos dis­puestos a com­bat­ir al agre­sor”. Cuan­do fue bom­bardea­da la Radiotele­visión de Ser­bia el 23 de abril de 1999, cau­san­do 16 muer­tos, la BBC le atribuía ests pal­abras: “Es un mon­stru­oso crimen sin prece­dentes en la his­to­ria”. En el informe menos pro­li­jo de su futuro com­pañero Sadler en la CNN, estas pal­abras quedarán reduci­das a dos pal­abras: “acto crim­i­nal”. El 3 de mayo, jor­na­da mundi­al de la lib­er­tad de pren­sa, la OTAN arrasó otra tele­visión, la Radiotele­visión de Novi Sad. Des­de entonces ambos exmin­istros dieron un vuel­co total respec­to a su antiguo ene­mi­go, sien­do par­tic­u­lar­mente espec­tac­u­lar el vuel­co dado por Vucic. Su par­tido con­trató por lo demás a Mont­gomery como con­se­jero y, una vez en el poder, su gob­ier­no hizo lo mis­mo con Tony Blair, cuan­do en 1999 estas mis­mas per­son­al­i­dades lo trata­ban de bes­tia negra. Tam­bién en 2005 Vucic escribió un artícu­lo favor­able respec­to a una mono­grafía ele­gan­te­mente tit­u­la­da La mari­cona ingle­sa de Tony Blair (sic). El exna­cional­ista mantiene tam­bién una estrecha amis­tad con otros pro­tag­o­nistas de la agre­sión con­tra su país, Ger­hard Schroed­er y Bill Clinton.

Los generales inversionistas

En cuan­to a Patreus, luce una medal­la de la OTAN para la exYu­goslavia. En 1999 par­ticipó como lugarte­niente del gen­er­al Hugh Shel­ton, jefe del Esta­do May­or de los ejérci­tos esta­dounidens­es, en la plan­i­fi­cación y la coor­di­nación de los bom­bardeos. Antes de volver como inver­sion­ista, Petraeus ya esta­ba pre­sente en la región en 2001–2002 como jefe adjun­to del Esta­do May­or de la fuerza de esta­bi­lización (SFOR) de la OTAN en Bonia-Herze­gov­ina, y como coman­dante adjun­to de una unidad clan­des­ti­na con­trater­ror­ista encar­ga­da de cap­turar a los ser­bios bus­ca­dos por La Haya, antes de que el 11 de sep­tiem­bre per­tur­bara la situación al trans­for­mar a los ali­a­dos yihadis­tas en ene­mi­gos supre­mos. “Ahí fue donde se trazó su evolu­ción futu­ra”, afir­ma Fred Kaplan en su biografía The Insur­gents: David Petraeus and the Plot todo Change the Amer­i­can Way of War (2013, p. 65).

Su cole­ga con cua­tros estrel­las, Wes­ley Clark, coman­dante jefe de la OTAN durante los bom­bardeos de Yugoslavia, tam­bién ha pasa­do al mun­do de la gran empre­sa (como Odier­no, McChrys­tal o Mullen. Recordemos que des­de 1961, Eisen­how­er había lan­za­do adver­ten­cias con­tra el com­ple­jo mil­i­taro-indus­tri­al). West­ley Clark pre­side el grupo cana­di­ense Envid­i­ty Ener­gy Inc., que nego­cia, en medio de mil con­tro­ver­sias, la explotación de muy impor­tantes yacimien­tos de car­bón del Koso­vo “lib­er­a­do” por sus tropas. Aunque a escon­di­das, Petraeus era el prin­ci­pal nego­ci­ador del fon­do KKIR en la read­quisi­ción de Unit­ed Group en 2013. Se reunió varias veces con el primer min­istro ser­bio Alek­san­dar Vucic, tan­to públi­ca como privadamente.

Los millones de Soros o cómo subir vertiginosamente

El telegra­ma de Wik­ileaks tam­bién hace ref­er­en­cia a un momen­to esen­cial en la ascen­sión de Unit­ed Group. En 2002, la pequeña start-up de Solak dis­pu­so de una opor­tu­nidad abso­lu­ta­mente extra­or­di­nar­ia. Con­sigu­ió atraer una inver­sión de 10 mil­lones de dólares de South­east­ern Europe Equi­ty Fund (SEEF). El gestor del fon­do era el Soros Invest­ment Cap­i­tal Man­age­ment, ulte­ri­or­mente nom­bra­do Bed­min­ster Cap­i­tal Man­age­ment, fun­da­do por George Soros.

Este mul­ti­mil­lonario activista com­parte con Kravis (del fon­do KKR) algunos ras­gos acci­den­tales, como un chalet a oril­las del Arlán­ti­co, en donde ambos son veci­nos, o ras­gos menos acci­den­tales, como la pasión por colec­cionar oper­ado­ras de cable balcánicas.

Fue a par­tir de la inver­sión de Soros cuan­do empezó el crec­imien­to expo­nen­cial de SBB y su ver­tig­i­nosa inmer­sión en los opa­cos mean­dros de las finan­zas inter­na­cionales. Después de Soros, el rele­vo fue toma­do por el Ban­do Europeo para la Recon­struc­ción y el Desar­rol­lo (BERD), que invir­tió 15 mil­lones en 2004. Este ban­co “europeo”, cuyo prin­ci­pal accionista son los Esta­dos Unidos, se man­ten­drá como copropi­etario y coin­ver­sion­ista de Unit­ed Group has­ta aho­ra, a finales de 2017.

El fon­do de Soros se diver­si­fi­cará en SEEF I y II, que fig­u­rarán al mis­mo tiem­po como com­prador y vende­dor en la read­quisi­ción de SBB en 2007 por Mid Europa. En 2014, esta sociedad pri­va­da de inver­siones dirigi­da por antigu­os altos fun­cionar­ios del Ban­co Mundi­al y del FMI se vana­glo­ri­a­ba de haber trip­li­ca­do sus inver­siones gra­cias a la exor­bi­tante suma paga­da por KKR.

A George Soros (cuyo apel­li­do orig­i­nal es Schwartz) su padre esper­an­tista le cam­bió su apel­li­do. La pal­abra “soros” sig­nifi­caría en este idioma “subiré ver­tig­i­nosa­mente”: un buen augu­rio para el pequeño Györ­gy, así como para la start-up Solak a la que apoyó tan previsoramente.

Pero ¿quién ayudó a Soros al comien­zo de su car­rera? La inver­sión ini­cial para su start-up Dou­ble Eagle Fund, nom­bra­da ulte­ri­or­mente Quan­tum Fund, fue pro­por­ciona­da por Georges Karl­weiss de la Banque Privée, S. A. de Lugano, propiedad del barón Edmont de Roth­schild (véase el artícu­lo suprim­i­do del Wash­ing­ton Times). Según el Time Mag­a­zine, “pron­to los Roth­schild y otros ricos europeos invirtieron otros 6 mil­lones de dólares”. Así es fácil subir ver­tig­i­nosa­mente, como el futuro lo probará.

Pródigas inversiones en deficitarios medios de comunicación

Has­ta los financieros sin fe ni ley obe­de­cen a una sacrosan­ta ley: hac­er ben­efi­cios. Aho­ra bien, no apun­ta por ningún sitio el retorno de inver­sión de KKR en los medios de comu­ni­cación de los Bal­canes. El sec­tor exper­i­men­ta tan­tas difi­cul­tades que inclu­so las mejores adquisi­ciones como SBB en Ser­bia y Nova TV en Croa­cia no paran de gener­ar pérdidas.

En el caso de SBB, la astronómi­ca inver­sión de KKR en 2013 no mejoró la situación. Por el con­trario, los informes anules de que se dispone indi­can un con­stante aumen­to de las pér­di­das. En mil­lones de euros: 33M en 2010, equi­lib­rio en 2011, luego 10,5M de pér­di­das en 2012 y 1,4M en 2013. Por últi­mo, 29M en 2014, 33M en 2015 y 35M en 2016. Como se ve, el año 2016 bate todos los récords con trein­ta y cin­co mil­lones de pérdidas.

¿La expli­cación? Al com­prar medios de comu­ni­cación, Petraeus com­pra­ba influ­en­cia. Se plantea por tan­to la sigu­iente pre­gun­ta: ¿qué tipo de inver­sion­ista se quedaría con­tento cuan­do su fon­do le explicara: “Ya no ten­emos ni los mil mil­lones que invir­tió ust­ed, ni el per­fil que prome­ti­mos, pero hemos gana­do influ­en­cia mediáti­ca en Europa del Este”? Resul­ta difí­cil imag­i­nar que tal expli­cación pud­iese com­plac­er a jubi­la­dos del fon­do de pen­sión de Oregón. En cam­bio, más de un cono­ci­do de Petraeus en Bilder­berg se podría con­tentar con tal justificación.

Otra expli­cación: se habrían hin­cha­do los gas­tos para poder declarar pér­di­das que en real­i­dad no exis­ten. Gra­cias a su bal­ance neg­a­ti­vo, SBB no ha paga­do ni un cén­ti­mo de impuestos durante años, y ello a pesar de unos ingre­sos de 170 mil­lones de euros tan sólo en 2016. Los daños para el pre­supuesto nacional ser­bio podrían alcan­zar las ocho cifras en euros.

El Estado no se mete en sus negocios

Los grandes perde­dores de este tur­bio esque­ma son en primer lugar los ciu­dadanos, que son los prin­ci­pales creadores de la riqueza que Unit­ed Group desvía a los paraí­sos fis­cales, los cuales ciu­dadanos sí pagan sus impuestos. Está por otra parte la com­pe­ten­cia, que no tiene ningu­na posi­bil­i­dad de rivalizar con el priv­i­le­gia­do peso pesa­do del mer­ca­do, con su fuerza financiera, su fis­cal­i­dad cero, su cartelización trans­fonter­i­za y su pro­gra­mación CNN; y por últi­mo, los Esta­dos, que renun­cian a percibir los impuestos. Y ya no hable­mos de su obligación de pro­te­ger tan­to la libre com­pe­ten­cia como a los ciudadanos.

Los Esta­dos serían los más indi­ca­dos para inspec­cionar las activi­dades de KKR. Sólo ellos podrían san­cionar las prác­ti­cas ile­gales y llenar las lagu­nas legislativas.

En cam­bio, los Esta­dos deci­dieron taparse los ojos. A día de hoy, las úni­cas rev­ela­ciones sobre el impe­rio mediáti­co de KKR han sido efec­tu­adas por organ­is­mos e indi­vid­u­os del ámbito no guber­na­men­tal. Respec­to a los cam­bios leg­isla­tivos, no han hecho otra cosa que ampli­ar las lagu­nas, como lo indi­ca el informe de South East Euro­pean Media Obser­va­to­ry que lle­va el explíc­i­to títu­lo de “Las grandes poten­cias han adap­ta­do la leg­is­lación ser­bia sobre los medios de comu­ni­cación a las necesi­dades de la ‘CNN balcánica’ “.

La Unión Europea como grupo de presión

En 2014, el Esta­dos ser­bio y KKR parecían encam­i­na­dos a afrontarse. KKR pre­veía el lan­za­mien­to de su nue­va cade­na N1 TV en su red SBB Telemach, den­tro de su prin­ci­pal sociedad Unit­ed Group. Al mis­mo tiem­po, el gob­ier­no pub­licó sus proyec­tos leg­isla­tivos sobre los medios de comu­ni­cación. Aho­ra bien, lo uno excluía lo otro, pues las leyes pro­híben a un dis­tribuidor ser tam­bién creador de con­tenido. La pro­hibi­ción parece lóg­i­ca: el dis­tribuidor favorece a sus cade­nas en detri­men­to de la com­pe­ten­cia. Algunos años atrás el mis­mo prin­ci­pio había sido impuesto por la UE a la tele­visión públi­ca RTS, que tuvo que renun­ciar a su red de dis­tribu­ción. Sin embar­go, esta vez el cri­te­rio de Bruse­las será el opuesto, o más exac­ta­mente se verá inver­tido por el lob­by del Ban­co Europeo para la Recon­struc­ción y el Desar­rol­lo (copropi­etario de Unit­ed Group) y del gabi­nete Gide Loyrette Nouel con­trata­do para dicho asun­to. Después de un nue­vo encuen­tro con Petraeus, el primer min­istro ser­bio zan­jó solem­ne­mente la cuestión: la N1 es bien­veni­da a Ser­bia. El Esta­do dim­i­tió entonces de sus funciones.

Es el nue­vo tex­to de ley dic­ta­do por los ban­queros y los abo­ga­dos a través de la admin­is­tración bruse­lense, y no el tex­to orig­i­nal surgi­do de un pro­ce­so elec­toral y par­tic­i­pa­ti­vo, el que se apro­bará en agos­to de 2014. El pueblo sale de la esce­na y entra la oli­gar­quía financiera transna­cional, la cual le tuerce el bra­zo a una asam­blea qui ni siquiera pien­sa en defenderse.

Epíl­o­go: N1TV fue lan­za­da des­de octubre de 2014. En mar­zo de 2017, la oper­ado­ra de cable SBB sacó a la tele­visión más vista, la cade­na públi­ca RTS1, del primer puesto que ocu­pa­ba en la clasi­fi­cación de las cade­nas. Su lugar, incues­tion­a­do des­de los comien­zos de la tele­visión, se lo da a N1 TV.

¿Influencia el propietario a sus medios de comunicación?

Cuan­do la OTAN bom­bardeó la RTS en 1999, su argu­men­to se basó en la idea de que una tele­visión emite nece­sari­a­mente la pro­pa­gan­da de su propi­etario. Como este propi­etario era el Esta­do ene­mi­go, y como la pro­pa­gan­da forma­ba parte de la guer­ra, la OTAN con­cluyó que la tele­visión era un arma de guer­ra y, por tan­to, un legí­ti­mo obje­ti­vo de sus ataques.

Tam­bién N1 tiene propi­etar­ios. Inclu­so hay un gen­er­al que estu­vo com­pro­meti­do en la mis­ma guer­ra. En cuan­to a la pro­pa­gan­da, sus comu­ni­ca­dos respec­to al cam­bio de la numeración daban ejem­p­los esco­lares de manip­u­lación. El títu­lo “Cre­ciente pre­sión políti­ca para bajar N1 en la red SBB” (N1, 2017) da a enten­der que la cade­na de KKR se ve des­fa­vore­ci­da, cuan­do en real­i­dad es mima­da. N1 tam­bién se con­vierte en campe­ona del bulo en mate­ria de cál­cu­los. En 2016, sus infor­ma­ciones cuadrip­li­caron la par­tic­i­pación en una man­i­festación apoy­a­da por ONGs amer­i­canas, mien­tras que fue divi­di­do por trein­ta (sic) el número de man­i­fes­tantes antiOTAN. En las elec­ciones pres­i­den­ciales ser­bias de 2017, la tele­visión se con­vir­tió en cen­tro infor­ma­ti­vo de deter­mi­na­dos can­didatos, mien­tras que otros fueron sim­ple­mente omitidos.

Guerrero de las percepciones

La defen­es­tración de la democ­ra­cia por parte de KKR a favor de su “CNN bal­cáni­ca” será expli­ca­da por Petraeus en tér­mi­nos de “desar­rol­lo de los val­ores democráti­cos”. Fue la úni­ca vez en que un jefe de N1 se explicó sobre N1, cosa que hizo exclu­si­va­mente ante los peri­odis­tas de N1. No le tem­bló la voz al resaltar su obje­tivi­dad y su independencia.

Si tales declara­ciones se hal­lan en las antípo­das de la real­i­dad, es porque ahí nos volve­mos a encon­trar con el espe­cial­ista de las guer­ras de percepción.

En real­i­dad, nada es más impor­tante en las cues­tiones inter­na­cionales que las rep­re­senta­ciones históri­c­as y las per­cep­ciones que los hom­bres se hacen en sus cabezas.” Esta frase abre el primer artícu­lo académi­co de Petraeus en 1986, así como su tesis doc­tor­al, leí­da el año sigu­iente en Prince­ton. Des­de entonces, el mil­i­tar-sabio se ha con­ver­tido en campeón de una reori­entación del ejérci­to esta­dounidense. Lo pri­or­i­tario debería pasar de la guer­ra con­ven­cional a la con­train­sur­rec­ción, bajo el lema de “ganar los cora­zones y los espíri­tus”. En 2006 expu­so su doc­t­ri­na en un man­u­al mil­i­tar que se hizo famoso (FM3-24 Coun­terin­sur­gency). Irak y Afgan­istán serán los lab­o­ra­to­rios en los que apli­cará su teoría al asumir el man­do supre­mo entre 2007 y 2011. Una vez cumpl­i­da su mis­ión, ya pudo dejar el ejérci­to al que rev­olu­cionó después de una car­rera muy bien dis­eña­da. Cadete de West Point, corte­ja a la hija del teniente gen­er­al. Luego sigue avan­zan­do a la som­bra de los coman­dantes Galvin, Vuono y Shel­ton. Antes del escán­da­lo de carác­ter sex­u­al de 2012, se puso a bien con los medios de comu­ni­cación, los cuales le dedi­caron artícu­los muy elo­giosos (amable­mente denom­i­na­dos “fela­ciones” en la jer­ga peri­odís­ti­ca amer­i­cana). Su encan­to sólo encon­tró algunos detrac­tores, como el almi­rante Fal­lon, que lo habría trata­do de un “sin­vergüen­za lameculos”.

Conquistar los corazones y los espíritus

Cor­re­spon­sal epis­to­lar con el gen­er­al Mar­cel Bigeard y ávi­do lec­tor de Cen­tu­ri­ons, de Jean Larteguy, Petraeus admite gus­toso sus influ­en­cias france­sas, espe­cial­mente la del teóri­co David Galu­la. Ello no le impi­de a un com­pañero de armas francés, el gen­er­al Mau­rice Dru­art, denun­ciar su divisa “ganar el corazón y los espíri­tus” como “un planteamien­to de mer­chan­dis­ing opre­si­vo sobre la población” (ver el exce­lente estu­dio del ejérci­to francés Ganar los cora­zones y los espíri­tus, CDEF, 2010, p. 57).

El ver­dadero sen­ti­do de esta expre­sión es definido por el man­u­al FM 3–24 de la sigu­iente man­era: “Cora­zones” sig­nifi­ca per­suadir a la población de que su prin­ci­pal interés estri­ba en el tri­un­fo de la con­train­sur­rec­ción. “Espíri­tus” sig­nifi­ca con­vencer a la población de que la fuerza puede pro­te­ger­los y que la resisten­cia es inútil. Sub­rayemos que carece de impor­tan­cia la sim­patía de la población por las tropas de ocu­pación. Lo que cuen­ta no es la emo­ción, sino el cál­cu­lo basa­do en el interés. La sec­ción “Los medios de comu­ni­cación y la batal­la de las per­cep­ciones” ofrece pre­cep­tos casi orwelianos: “Escoged con cuida­do las pal­abras (…). Por ejem­p­lo, la fuerza de con­train­sur­rec­ción, ¿con­sti­tuye una fuerza lib­er­ado­ra u ocupante?”.

Exper­to en este tipo de doble pen­samien­to, Petraeus per­siste en hablar de “vic­to­ria” en Irak, pese a que la inter­ven­ción con­sti­tuyó una fla­grante catástrofe: la región se hal­la sum­i­da en el caos, los motivos que se invo­caron para inter­venir han resul­ta­do ser fal­sos y no se han alcan­za­do los obje­tivos prop­uestos. En la real­i­dad, el mod­e­lo Petraeus de con­train­sur­rec­ción aso­cia una gran manip­u­lación y una gran vio­len­cia: guer­ra civ­il, bom­bardeos aére­os, inter­ven­ciones noc­tur­nas, ataques de drones, tor­tu­ra. Esta real­i­dad emerge difí­cil­mente en los medios de comu­ni­cación que pare­cen obe­de­cer, tam­bién ellos, al man­u­al de Petraeus (sec­ción “Explotar una nar­ración única”).

El año 1986 fue un año cru­cial para Petraeus: se hizo teóri­co de la con­train­sur­rec­ción, miem­bro del Coun­cil on For­eign Rela­tions, al tiem­po que conocía a James Steele, un vet­er­a­no del pro­gra­ma Fénix en Viet­nam. En comu­ni­cación direc­ta con Petraeus, Steele for­mará a los escuadrones de la muerte y cen­tros de tor­tu­ra en Irak.

Espionaje y manipulaciones en Internet

En 2010, Petraeus con­trató el primer ejérci­to de trolls en Inter­net (“La operación de espi­ona­je esta­dounidense manip­u­la las redes sociales”, Guardian, 2011). Su cen­tro direc­ti­vo CENTCOM lanzó un con­cur­so para un soft­ware de gestión de iden­ti­dades on line que per­mi­tiría a 50 usuar­ios usar 500 cuen­tas fal­sas (son­ck-pup­pets) “sin temor de ser des­cu­bier­tos por sofisti­ca­dos adversarios”.

Algunos años más tarde, prác­ti­cas idén­ti­cas efec­tu­adas por Rusia son ata­cadas dura­mente por numerosos peri­odis­tas, pero omi­tién­dose sis­temáti­ca­mente el ejem­p­lo norteam­er­i­cano que fue el que insti­tuyó tales prác­ti­cas. Así un artícu­lo del Obs-Rue 89 enu­mera cin­co país­es impli­ca­dos omi­tien­do en dicha lista a Esta­dos Unidos.

El mil­i­tar que es Petraeus com­prende muy bien que las tec­nologías de infor­ma­ción son indis­pens­ables para las opera­ciones de inteligen­cia. Jefe de la CIA, advierte: “se os espi­ará a través de vue­stro lavava­jil­las” (Wired, 2012). Como mag­nate de los medios de comu­ni­cación sigue tan beli­coso como siem­pre: “El cibere­s­pea­cio es un cam­po de guer­ra total­mente nue­vo” (BBC, 2017). Mili­ta sobre todo a favor de un con­trol cre­ciente de Internet.

El con­trol masi­vo de Inter­net por parte de los ser­vi­cios de inteligen­cia angloamer­i­canos, rev­e­la­do por Edward Snow­den, pasa a ser de ple­na actu­al­i­dad en el momen­to en que Petraeus dirige la CIA. Fig­u­ran proyec­tos como PRISM, que per­mite acced­er direc­ta­mente a los servi­dores de los gigantes Google, Face­book, Apple, Microsoft y otros; o Mus­cu­lar et Tem­po­ra, que infil­tran direc­ta­mente los cables de fibra óptica.

En los Bal­canes, una gran parte del trá­fi­co Inter­net se real­iza a través de los provee­dores com­pra­dos por Petraeus. Un estu­dio ser­bio sobre las “infraestruc­turas invis­i­bles” ha estable­ci­do que todo el trá­fi­co con­ducía a un úni­co pun­to: “Si se desea exam­i­nar, fil­trar o con­ser­var todo el trá­fi­co nacional que tran­si­ta por la red de SBB, esto es algo que se puede hac­er uti­lizan­do tan sólo este úni­co pun­to”. Sucede que este pun­to está en poder de KKR.

¿Para qué infil­trar, si se puede poseer?

Dinero público y dinero privado

Las guer­ras de Petraeus rep­re­sen­tan costes con­sid­er­ables no sólo en tér­mi­nos de vidas humanas, sino tam­bién para los con­tribuyentes. Estos costes no se esti­man en miles de mil­lones, sino en bil­lones de dólares. ¡Algo nun­ca vis­to! Sumas sin prece­dentes han acaba­do asimis­mo en las manos de las empre­sas pri­vadas (“Sub­con­tratis­tas pri­va­dos se hacen con 138.000 mil­lones de dólares de la guer­ra en Irak”, Finan­cial Times, 2013) para ser­vi­cios civiles (Hal­libur­ton KBR), pero tam­bién mil­itares (Black­wa­ter) o de inteligen­cia (Bell Pot­tinger). La guer­ra se ha pri­va­ti­za­do, de donde la sec­ción “Multi­na­cional y sucon­tratis­tas” en el man­u­al de Petraeus. Coman­dante jefe, Petraeus ya disponía de colos­ales sumas y trata­ba direc­ta­mente con las empre­sas pri­vadas. Pero ¿quién man­da ver­dadera­mente cuan­do la prin­ci­pal fuerza mil­i­tar se sobreen­deu­da para pagar sus guer­ras: el coman­dante o el financiero?

Conclusión: del ejército a las finanzas, una promoción

Toda su vida, Petraeus ha desar­rol­la­do su car­rera corte­jan­do al poder mejor situ­a­do. Su paso des­de las cum­bres del ejérci­to y de los ser­vi­cios de inteligen­cia has­ta las finan­zas se suele con­sid­er­ar como una especie de retiro o de dimisión. Más bien habría que ver­lo como una promoción.

La car­rera de David How­ell Petraeus sigue la mis­ma línea ascen­dente y el mis­mo hilo con­duc­tor: la manip­u­lación de las per­cep­ciones. Su caso ilus­tra un cam­bio rad­i­cal del mun­do de la infor­ma­ción. Antes de él, nadie podía imag­i­narse que un antiguo jefe de los ser­vi­cios de inteligen­cia estu­viera al frente de los medios de comu­ni­cación de un país que había con­tribui­do a destru­ir. Gen­er­al ene­mi­go, jefe de los ser­vi­cios secre­tos y espe­cial­ista de la pro­pa­gan­da, se impone en los medios de comu­ni­cación de la nación agre­di­da, so pre­tex­to de garan­ti­zar en la mis­ma una infor­ma­ción obje­ti­va: ¡menu­da haz­a­ña! Pero nada les choca a los cora­zones y a los espíri­tus conquistados.

Crédit pho­to : Dar­ren Liv­ingston via Wiki­me­dia (cc)

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